5/31/2006

OUH YEAH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ouh Yeah!!!!!!!!!!!!!!!

¡Yupi yeah yay yay!

¡Yuuuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhh!

*^-^*

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Chiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Chiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Me acaban de llamar para decir que mañana me ponen en casa el trío (espero que los otros dos estén buenos jias jias jias jias >=) ).

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Interrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrnet!!!!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ADSL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡TELEVISION!!!!!!!!!!!!!!!!!!

¡TESSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSORO!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Entrar en el siglo XXI y dejar atrás la prehistoria tecnológica!!!!!!!!!!!!!!

¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!

BUZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ!!!!!!!!!

Disney Channel!!!!!!!!!!!!!!!!!!

MTV!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Canal Cocina!!!!!!!!!!!!!!!

Eurosport!!!!!!!!!!!!!!!!!

MUD MUD MUD!!!!!!!!!!!!

WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOWWWWWWWWW!!!!!!!

¡Ooooooooooooooooooooooh Yeah!


Ales ya está, ya me he quedado a gusto… Luego más =_]


P.D.: Se necesita:
  • 2 Gb Ram
  • Placa base
  • Grafica 256 Mb
  • Procesador mínimo P IV

Se retribuirá con gratitud eterna. Aceptamos canjes componentes informáticos/comida casera.

Donantes interesados, razón aquí. Es por una buena causa xD

5/30/2006

Construyendo un hogar

El día de ayer estuvo plagado de pequeñas decisiones.

Las pequeñas decisiones, como todas las cosas no cambian mucho tu vida por sí solas… Hasta que se juntan muchas, y entonces sí que te cambia un poco la vida.

Finalmente, después de mucho pensármelo, me llevé los gatos a mi piso.

El sábado les había comprado comida “junior”, para gatos de 1 a 12 meses, galletitas, latas, bolsitas de comida individual… Pero me faltaba el recipiente para la arena, el plato de comida y algo para ponerles al agua.

Mi primera idea había sido llevármelos el sábado y pasar con ellos el fin de semana, pero como me fui de escapadas, desestimé la idea. Y ayer, finalmente, saliendo del trabajo me decidí a llevarlos a casa.

Realmente lo que más me echó para atrás en un primer momento y que retrasó más el traslado fue el darme cuenta de que al llevarlos a casa estaba aceptando una responsabilidad para los próximos 15 años.

Hay quien adopta un animalito de compañía, y después no lo cuida.

La cosa no funciona así. Tienes que ser muy consciente de lo que estás haciendo, para que no pase después como con los perritos que la gente abandona en la calle.

Para mí mis gatos son una parte más de la familia, por lo que requieren de un lugar digno donde vivir, que estén bien cuidados, unas atenciones y mimos, y atención sanitaria.

Conllevan las mismas responsabilidades que un hijo, aunque sabes que si los dejas solos durante el día no pasará nada, siempre que tengan la comida suficiente, y el agua.

Así que me dirigí a casa de mis padres, cené con ellos un poco de comida china, cogí a Aemon en brazos y mi madre llevó a Rei (que se queda con ese nombre y no acepta ser llamado Rhaego :_ ); y así, pasito a pasito con Aemon en brazos y Rei escondido en su bolso, nos fuimos para casa.

Esperaba que el paseo fuera algo más movido y que se fueran a portar peor, pero Aemon se portó como un caballero. Únicamente movía la cabeza para observarlo todo a su alrededor, mientras, Rei no dejaba de maullar dentro del bolso de mi madre.

Cuando llegamos a casa lo tenía todo preparado, la cajita de la arena, el agua, les puse la comida… Mucho más tarde, antes de dormir les eché el antipulgas, y les di un premio de salmón

Me dio mucha pena Rei, ya que Aemon estaba adaptándose a la casa bastante bien (se quedó durmiendo en la cama al llegar, tras una lavada y unos ronroneos). Pero Rei…

No sé qué le pasó pero estaba muy nervioso y se ponía a saltar contra el espejo. Creo que pensaba que había un gatito encerrado allí. Estuve intentando calmarle y explicarle que no era un gato, que era su reflejo y que sólo estábamos en casa los tres solos. Saltó como tres o cuatro veces contra el espejo, y se cayó otras tantas.

En casa de mis padres conviven unos diecisiete gatos que actúan todos como una familia. Algunas madres adoptan a bebés de otras y los amamantan, y juegan todos juntos. Los machos protegen indistintamente a todos los gatitos y juegan con ellos por turnos.

Es una sociedad muy curiosa la suya, y digna de admiración.

Por eso, imagino que pasar de vivir en una familia tan amplia, a la soledad de 3 en casa, debe ser un tanto traumático.

En ese momento empecé a plantearme si hice lo correcto al cogerlos.

Es cierto que van a tener una dieta mejor, una atención mejor, y van a gozar de veterinario siempre que lo requieran (vacunas, revisiones, medicamento). Y todo por el módico precio de perder sus atributos varoniles (¿congelarán semen felino para reproducción felina asistida? Son tan guapos que me da pena pensar que no veré la segunda generación), y vivir en una casa un poco más iqueña y alejados de la familia.

Por un momento me sentí como los padres que no están en casa lo suficiente para cuidar a sus hijos, que se sienten culpables y que pretenden canjear tiempo por comodidades. Así van las cosas que los niños están cargados de regalos cuando lo único que realmente necesitarían sería mimos y cuidados.

Y me plantee, ¿serán mis gatos malcriados?¿seré yo mala madre adoptiva? :_/

Tengo claro que es mejor que estén los dos juntos que uno solo en la casa, pero aun así, me dio mucha pena.

Me desperté 3 o 4 veces por la noche con los lloros de Rei. Me lo encontré delante del espejo, delante del balcón, y por debajo de la cama y el pasillo. Aemon en cambio estaba durmiendo en la cama felizmente.

Cuando me desperté, les cambié el agua, les puse más galletas (puesto que estarán solos hasta la noche que llegue a casa) y les puse su latita de la mañana.

Supongo que se acostumbrarán, y que estarán bien con el tiempo.

Tengo pensado comprarles una torre de esa de juegos para gatos y ponerla en el salón, así cuando veamos la tele estaremos todos contentos, y podrán jugar tranquilamente. Creo que ahora echarán de menos juguetes para ellos.

Por otro lado, me ha llegado la factura de teléfono móvil… Una ruina.

Lo cual me ha llevado a tomar la otra pequeña decisión.

Tanta ruina que he decidido adelantar la adquisición del adsl, porque me paso el día hablando por teléfono con la gente ya que no tengo msn a mano. Así que nada, ayer al final contraté el Trío de Telefónica, con imagenio incluido para ver la tele. Los dos primeros meses pagaré solo 38.50 más IVA. Me niego a pagar otra factura de móvil tan abismal. Horrible, en serio, horrible.

Lo único que me preocupa es que representa un gasto mensual fijo, pero bueno, partiendo de la base que caso contrario iba a continuar con mis 100 euros al mes de móvil, más teléfono fijo y adsl… Me parece fantástico esta solución.

Más que nada porque esa factura implica comer pipas y phoskitos todo el mes… Y no comprar nada para leer:/

Ya lo decía yo, que este iba a ser “el año malo”.

Los proyectos de futuro hay que construirlos siendo realista y consciente siempre de las consecuencias de tus actos. Por ejemplo, alquilas un piso que hoy puedes pagar. Si mañana ganas más, fantástico.

Y aun así, muchas veces surgen gastos inesperados que te dejan doblada…

Pero nada, aquí estamos.

Poco a poco haciendo de mi casa un hogar, con los gatos, con el adsl, con la tele…

Está siendo una experiencia curiosa.

5/29/2006

Quien tiene vergüenza, ni come ni almuerza

Bueno, bueno…

Parece que estoy de baja de blog. Estos días no tengo demasiado que escribir, o para ser más exactos, tengo mucho que escribir y poco tiempo.

Una vez más este fin de semana he estado todo el día fuera de casa, batiendo mi récord de horas de sueño (dormí una hora 45 en sesenta y algo). Fue un viernes de cine, amigos, cena, WoW, y llegar a mi casa caminando a eso de las siete de la mañana, dormir mi hora y cuarenta y cinco minutos e ir de compras al Esclat para hacer una empanada de jamón y queso (como la que llevé a la F1).

Fuimos a la playa con las amigas del master y estuve en Sitges hasta las siete de la tarde. Me lo pasé genial y gocé del primer día playero completo del año (Chapuzón incluido) *^-^*

Los preparativos previos fueron bastante críticos ya que no encontraba el bañador… Hace como 4 o 5 años que no los uso porque voy a playas nudistas y sinceramente, lo recomiendo. No te tienes que preocupar de los gastos en el modelito del año, ni ir a la moda; ni de las marcas en la piel; y si llevas un pareo encima todos los días (como yo hago) y crema solar en el bolso, te vas a la playa en el momento que más te apetezca.

Es fantástico.

Aun así, por respeto a los demás, me llevé un bikini del año de la picor que encontré en un cajón ahí abandonado. Eso sí, acabé sin la parte de arriba, porque las marcas en la espalda son lo peor.

Hizo un día genial *^-^*

Pensé que iba anotar más el sueño, pero aguanté como una campeona, hasta eso de las diez de la noche que ya la cosa comenzó a decaer. Cuando fuimos a cenar parecía un zombie y me costaba pensar, pero bueno… A las tres de la mañana reviví.

Quería ir a bailar a Desigual, pero al final mi amiga estaba un poco ocupada y se iba a ir de cena con un amigo suyo, así que preferí no hacer de vela. Y la verdad, estaba algo cansada. Aun así, a la noche me propusieron ir a Luz de gas y acepté, pero el plan se volvió a truncar porque las chicas no llamaron, supongo que acabaron descansando ellas también.

Me pasé el domingo de mañana haciendo la marmota. Sobre las diez de la mañana me desperté con la luz del sol (me gusta dormir con las ventanas abiertas), y en tras un esfuerzo sobrehumano puse la lavadora, me preparé unas fresas para cuando me despertara del todo y me volví a la cama. Ya a las cuatro de la tarde me decidí a abandonar el mundo de Morfeo.

Estuve comiendo las fresas y mirando la peli de Abajo el Amor. Me encanta la actriz esa de nombre impronunciable… Rene Selzweger o algo así.

Más tarde acabé en el caber donde conocí un americanito bastante agradable y simpático (en mi línea de infanticidio :_ ) y nada intercambiamos mails. Él también juega a WoW pero en un Server distinto al mío.

Un finde muy tranquilo.

A la noche cené con Grunttt y Lemon (dueño del cyber que frecuento).

Hemos llegado al sano trato de cambiamos horas de cyber por cenas caseras xD. Como vivimos en un mundo definido por la especialización laboral, cada uno realiza la tarea que se le da mejor e intercambia sus frutos :P

El no sabe cocinar, yo no tengo internet en casa ni PC para jugar al WoW, así que llegamos a un acuerdo comercial :)

El menú de ayer, revuelto de tomate en olla (porque no tenía sartén). Sabe un poco distinto... ¬_¬'

Y nada, ya me desperté que era un lunes más.

A veces pienso que ya que no me ata nada a Barcelona me encantaría vivir en Madrid un tiempo. Quien sabe, quizás en un par de años acabo viviendo allí *^-^*

El lema del fin de semana es “quien tiene vergüenza, ni come ni almuerza”. Me lo decía mi profesor de Tae Kwon Do cuando era pequeña.

Hice artes marciales desde los 5 a los 16 años, en el gimnasio Badrena, entrenando con Francisco Garrido. Un hombre muy amable, como un segundo padre para todos nosotros, tan pequeños. Él llegó a competir en los mundiales, hasta que un año en los mismos, sufrió una lesión en la espalda. No he tenido más profesores que él y pienso que si volviera a ese mundo, me gustaría que fuera en el mismo tatami en el que él esté.

Después de muchos años, me lo encontré un día en la calle y me preguntó que cómo me iba todo, y le dije que bien. Me preguntó también si tenía intenciones de volver a practicar… Pero le dije que no, porque me daba vergüenza. Más que nada yo era un cinturón marrón para negro, y ya no recordaba nada de nada.

Era volver a empezar de nuevo otra vez, y desde luego ya no tengo la misma agilidad.

Entonces él me dijo la famosa frase, que he recordado muchas veces a lo largo de mi vida.

Esta semana me encontré en una situación que yo creo que es sumamente ridícula: la de que dos personas no se hablan por vergüenza de lo que hizo una de ellas hace tres años y las consecuencias de esa acción a posteriori.

Puedo entender la sensación de incomodidad que provoca hacer algo que con el tiempo consideras que es incorrecto.

Pongamos el caso de que por lo que sea, un día te enfadas con un amigo, le ves en la calle y él a ti no… No le saludas. Vuelves a encontrártelo, te cambias de acera, no le saludas. Y sigues esa dinámica mucho tiempo hasta que ya no te ves con ánimo de cambiar la situación.

Un día, la otra persona te saluda, y tú haces ver que no lo has visto. Resulta que ahora vais los dos por el mismo camino y os veis con frecuencia. Tu antiguo amigo insiste en saludarte y tu sigues haciendo ver que no le te das cuenta.

En tu interior te sientes fatal por tu comportamiento y te llenas de vergüenza, te sientes incómodo con una situación ridícula que se ha generado, pero no te ves con ánimo de arreglarlo.

Por otro lado, la otra persona implicada, ya ni se acuerda (se acuerda, pero no le importa un pimiento, hace 3 años de ello) de qué es lo que os llevó a los dos a estar enfadados (o molestos, o como queráis llamarlo), simplemente quiere hablar contigo.

Quizás encima te sientes aún peor porque el otro es muy benevolente, y eso no hace más que aumentar tu vergüenza.

Así son las cosas… Lástima que no conociera al profesor Garrido. Yo al menos aprendí bien la lección de la vergüenza.

Creo que tengo que mejorar mi dieta, últimamente tengo mareos xD :_ Debe ser de comer poco y mal… Tengo que encontrar a alguien que me invite a cenar al Botafumeiro xDDDDDDDDDDD *^-^*

Seguro que eso arregla todos los males…

¿Veis?

Quien tiene vergüenza, ni come ni almuerza :P

5/24/2006

Memorias de la biblioteca de Galador

Memorias de la biblioteca de Galador queda innaugurada hoy, con el primer post -espero- de muchos.

Ha sido bastante difícil para mí, encontrar la forma de enfocar las historias que quería contar, y escoger el personaje que será el hilo conductor en el futuro.

A lo largo de seis años de juego, he tenido muchos "alter ego". El más utilizado ha sido Ysondra, pero al que más cariño le tengo es Saranna.

Conocí a Saranna de la mano de un libro de Orson Scott Card "Traición". Quien llevaría el sobre nombre de "La Dama del Viento". En su día estuve buscando un nombre para mi elfa maga, y me decidí por éste. Cuándo tuve que escoger su título, le di el de "La Dama del Viento", bastante acertado para una maga. Tengo muchísimos recuerdos ligados a otros nombres, a Aura, y a mil más. Pero quiero que quien cuente mis historias, quien sea mi "portavoz de los muertos" sea ella.

A quien haya leído a Scott Card, le pido que me permita la licencia de haber escogido este nombre para mí. Entiendo que no es de mi pura invención. Pero con el tiempo, ese nombre adquirió una personalidad propia muy distinta de la que acompañó a Lanik en el mundo de Traición.

Probablemente tiene un estilo de escritura peculiar y muy descriptivo, al menos el primer post. Lo hice así en memoria de mis horas juagdas en "rooms" de descripciones brevísimas, y para situar un poco la historia. Está narrada en la que fue mi casa en los muds que entré con ánimo de programar, que se vieron dilapidados por la realidad del tiempo, de aceptar que mis bases de programación son MUY básicas y el haber ido creciendo a la vez que en el proceso adquiría nuevas responsabilidades.

Aquello fue a los 21 o 22 años, y esto es hoy con casi 28.

Una vez más, no tengo ni idea de si alguien leerá alguna vez aquel blog con sus historias (descontando a mi YFC y a Jon Nieve -paciencia tiene el hombre xD-). Pero las cuento para recordarlas el día de mañana, y si alguien le hacen gracia, me alegraré también con ello.

Es posible que con el paso del tiempo modifique algún post allí por si creo que tenía que haberlo escrito de una forma distinta.

En fin, y después de esto me voy a buscar mi merecido bocadillo.

El link, por si no sale en otro lado, es el siguiente:

http://ysondra-galador.blogspot.com/


Por mi bocadillo voy y mi coke de rigor.

Una semana Off v_v'

Esta semana se me está haciendo muy larga, tengo tanto sueño y cosas que hacer en el trabajo que apenas escribo. La verdad es que llega la tarde y solo pienso en mi cama. Estoy destrozada.

Con todo, no tengo así muchas cosas que me apetezca explicar ahora mismo. He sufrido un reciente ataque literario, y me abrí un blog nuevo que próximamente innauguraré con el primer post. Me está llevando tiempo hacerlo porque es una cosa especial para mí.

Quería un lugar aparte en el que explicar historias y en el que compartir opiniones de clibros que haya leído. Aun así, de mis cavilaciones ha nacido una cosa un tanto diferente.

Va a ser un lugar en el que explicaré cuentos basados en todas aquellas historias que he vivido en seis años de juego on-line, con los compañeros. Algunas serán totalmente ficción, de cosas que habría querido hacer en su día, y otras serán narracioens de hechos que acontecieron "realmente".

Quien haya jugado mucho tiempo on-line con ls mismos compañeros, quizás pueda entender la sensación que te producen esos recuerdos.

El otro día hablando con Grunttt, le estaba contando que hay un lugar especialmente al que me gustaría vovler si pudiera, él me dijo que París, claro, y yo le dije que sí, pero que me refería a la cueva de las ninfas cerca del poblado de Leenath. Os suena a chino, lo sé.

Es curioso el mundo de los recuerdos, porque en la memoria todas las coass son igual de "reales". En mi memoria, Leenath es tan real como París. Tengo los mismos recuerdos. Cuando yo imaginé Leenath, con todos los detalles, se volvió una "realidad".

Por así decirlo, vi el poblado con los ojos de mi mente. No por ello, el recuerdo es menos fuerte que el de París que vi con mis ojos "de verdad".

Con todo, tengo mucho años para volver a Francia, pero por más que quiera volver a Leenath, eso jamás será posible.

Qué le vamos a hacer.

Como lo único que me queda de ese lugar son los recuerdos, y no quiero perderlos, los transformaré en historias, y los colgaré.

Por lo demás, espero tener tiempo esta semana para postear con calma el resto de mis "paranoias". Pero quiero mantener en un lugar a parte mi Wonderland particular.
Espero que cuando lo abra, "Memorias de la biblioteca de Galador" sea del agrado de alguien xD =)

Nos vemos más tarde. Coffee time.

5/22/2006

Esta mañana no soy persona :_

¡Por Lummen, no soy persona!

Son algo así como las 9 y 26 de la mañana (hora a la que empiezo a escribir esto, aunque no sé a qué hora lo acabaré, pero bueno) y puedo jurar y perjurar que hoy no soy persona. Llevo encima un cortado (ahora iré a buscar otro, el segundo de una larga tanda de ingestiones de cafeína en lo que se prevé va a ser un día muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy muy muy largo v_v’), un zumo de naranja y tres bizcochitos de frambuesa.

Qué sueño tengo, hoy me voy a dormir tempranísimo. Es más: estoy pensando ir al hotel a pegarme una siesta a mediodía, y creo que va a ser la mejor solución posible, y a la noche dormir temprano. Hoy no veo CSI :/

Bueno, un fin de semana movidito como el anterior, pero quizás más tranquilo que el que viene, que también promete bastante.

El viernes llegué a casa por la tarde y dejé la bolsa, para variar. Suerte que me mantengo en mi línea de dejar el piso ordenado cada vez que me voy, porque si no, llegar y verlo patas arriba me provocaría un ataque de estrés.

Por la tarde había quedado con Grunttt un rato, pero me llamó Dani (un amigo), para dar una vuelta, que no ir al cine porque estaba cansado. Así que hice mi agenda completa: paseo de tarde, intento de cine de noche, noche de chatting y madrugada de WoW (con un taxi de vuelta a casa porque ya no podía con mi alma).

Pues sí, pues sí… Fui por la tarde a ver como estaban mis dos niños, y están tan guapos y peludos como siempre *^-^*. Saludé a mis padres y mi hermano y ya me fui de camino a Plaza Cataluña que habíamos quedado para variar en Fnac.

Cuando llegué, Dani no había llegado aun, y al rato apareció mientras yo estaba hablando por móvil… Y no pude evitarlo… Como aun no me había detectado, y estaba de espaldas a mí, le llamé. “¡Tss! ¡Tsssssssssssss!” Y va y se gira… Y no pude evitar decirle: “¡Creído!”

Lo sé, lo sé, muy infantil por mi parte, hacía años que no lo decía ^^

Dani se había ido a Granada a pasar unos días, dice que es una ciudad muy bonita. Yo quería ir a comprar una tetera, pero él me ha traído una de regalo ^^, muy bonita ^^. Aun así iré a comprar no sé… Otra tetera más xD

A eso de las ocho y media nos despedimos y yo me fui al caber a jugar un rato, a comprobar mi correo y otras bicherías varias.

Hace cosa de un mes, estuve de visita en la web de Dabel Brothers (http://http://www.dabelbrothers.com/), una editorial que hace adaptaciones al comic de libros de fantasía y ciencia ficción (un deleite visual inmejorable), buscando información sobre la adaptación de New Spring (prefacio a La Rueda del Tiempo), y Wyrms (de Orson Scott Card). Estuve leyendo sus noticias, y comentaban que se están haciendo con los derechos para adaptar unas cuantas joyas literarias más. Les dejé un post comentando lo mucho que me gusta su trabajo y preguntando por sus próximas novedades.

Hace dos semanas recibí un mail derivado de ese post de una persona muy simpática con la que me escribo igual 6 veces de media al día (y me lo paso genial). Es curioso las vueltas que da la vida, porque somos conocidos de conocidos.

Dediqué parte del viernes noche a mirar el hilo de mails y poco más.

Intentamos ir a ver El Código Da Vinci, habíamos reservado entradas en El Bosque, pero resultó que a las doce y media de la noche había una cola que daba la vuelta y no era sesión numerada. Desistimos del plan original y volvimos al caber. Esta semana a ver si hay mejor suerte con X Men III. Ya iremos a ver el Código.

A las tres de la mañana me encontré a Sirio en WoW y estuvimos de paseo, es mucho más divertido jugar con alguien, y a las cinco ya no era persona y me fui en taxi a casa.

El sábado… A ver que haga memoria… Creo que necesito el tercer cortado de la mañana… ¬_¬

Dios, está siendo un día MUY espeso. Aun no sé como coordino.

Voy por mi cortado.

El sábado fue bastante normalicucho. Una mañana de poner lavadoras, hacer las compras, hacer la comida… Por la tarde me fui con Grunttt de paseo y acabamos en Gigamesh, donde adquirí “Never Alter” de Rebecca Lickiss (http://www.greenmanreview.com/never.after.html ). Me llamó mucho la atención la portada y el subtítulo “Not just another frogg-meets-girl story”, y me lo compré. Me lo he traído de lectura estratégica para Madrid.

He dejado el Feast for Crows en casa porque empieza a notar el trasiego del viaje, y no quiero acabar con el libro despanzurrado.

Decididamente tengo que hacer algo con el diseño de este blog… Es muy rudimentario… ¬_¬’

Había pensado pasar una tarde noche de panching, pero al final vinieron unas amigas a casa, Montse y Mónica y nos quedamos en casa cenando y charlando. Estábamos recordando viejos tiempos, me lo pasé muy bien. Me gusta la idea de poder hablar con ellas aunque haga como diez años que no nos vemos las tres con asiduidad. Hemos decidido ponerle remedio a esta cuestión.

Por la noche nos fuimos Mónica y yo a Luz de Gas (en serio, no sé qué problema hay en mi vida que siempre acabo allí o en Plaza Real), pero el DJ debía tener un buen día porque pinchó música decente. Bailé como una condenada.

Yo creo que lo mejor del fin de semana fue, de lejos la noche del sábado y el domingo…

Salimos por Santaló antes de ir a Luz de Gas, y acabamos en un Pub más o menos decente, donde nos encontramos con dos amigos de Mónica. En una de esas tuvieron la poca vergüenza de preguntarme si me gustaba el acompañante de su amigo.

La respuesta fue radicalmente que no… Claro, como me lo preguntaron a bocajarro pues respondí en la misma línea. Es que básicamente no era mi tipo de físico, y era bastante más mayor que la gente con la que suelo acabar.

Sí, lo sé, tengo un problema: soy una infanticida. ¿Y qué?

Si un hombre está con una mujer más joven, no pasa nada. Si es la mujer… Pues tampoco. Normalmente me gustan los chicos más jóvenes que yo. La gente más mayor la suelo encontrar más gris y apagada. Es cierto que son más centrados y todo lo que tú quieras, pero yo sigo esperando encontrar un joven “lolito” que sea “irresponsablemente responsable” como diría Gruntt xD

En fin… Que no, que nada. No son mi tipo de personas. Además no hay más que verles vestidos cuando salen… Casi todos parecen clones con su Ralph Lauren… Si aun fueran gente estilo Desigual, Diesel o G-Star Raw, tendrían perdón.

Nah, no son mi tipo.

Pero bueno ahí estaba yo, aguantando el tipito entre los veteranos. En esas que se acaba la música bailable y vuelven a la música española y me dice Mónica:

-¿Estás bien? ¿Te gusta?”
- Sí, sí, no pasa nada, yo me adapto a todo… Como los condones, a cualquier tamaño.

Tras lo cual ella empezó a morirse de la risa. En fin… Eso son cosas que le haces de comentario a una amiga… Pero su amigo (del cual no recuerdo el nombre, a ver si me viene más tarde) le preguntó de qué se reía, claro se vio en la obligación de explicárselo. Y ya tuvimos un “efecto dominó” porque se puso a reír, y el otro también preguntó. Y esta vez ya se lo expliqué yo.

Al rato, continuando con la coñita de los condones que parece que caló hondo, me intentaron hacer un chiste al respecto. Acabamos hablando del tamaño medio del pene masculino (español), que resulta estar según estadísticas en 13’5 cm.

Como dato anecdótico, explicar que Durex hizo un estudio de mercado antes de lanzar sus productos, y como tamaño estándar estableció los 17 cm (medida que se suponía sirve a la mayoría de la población). Curiosamente la mayoría de varones insiste en tener un largo comprendido entre los 18 y 20 centímetros. No deben usar Durex, entiendo (gracias Grunttt por la información al repecto). No voy a hacer más comentarios al respecto, porque no voy a entrar en polémicas sobre los tamaños.

Aunque esto me recuerda una anécdota de la F1.

Esto originó un intento de chiste que creo que era tal que así: “¿Alguna vez has visto el código de barras de un preservativo?” Y la verdad, es que nunca me he aburrido lo bastante como para fijarme en el detalle, pero que si alguna vez se presenta la ocasión, y no tengo nada más interesante que hacer, me pondré a ello.

Me dijo el chico entonces que eso era un chiste masculino, utilizado para meterse unos con otros, porque cuenta la leyenda urbana que el código de barras está en la última vuelta, y que por lo tanto, como no lo has visto nunca, debes tener un pene pequeño. En fin, cosas de hombres. Tomo nota mental del chiste para futuras ocasiones.

Siguió algún comentario más al que yo respondí que era una grosería. Más bien utilicé el término “soez”, lo cual ocasionó un silencio admirativo ante mi utilización de palabras que se pueden considerar arcaicas hoy en día. Él utilizó después el término “veodo” para referirse a estar ebrio (término que yo no conocía, más que nada porque nunca me he visto en la necesidad de encontrar una palabra cortés para describir el estado de “completamente borracho y muerto para el mundo”. Tomo nota para futuras ocasiones de esto también.

La verdad es que me lo pasé muy bien, y me reí bastante ^^

**** Anécdota F1

Resulta que en una de esas de la carrera, perdí de vista a Alonso, y me dijo Gruntt que estaba en boxes. Y yo replique “Ah, pues estuvo poco, ¿no?”. A lo que me dijo “No, ha sido una parada larga, ocho segundos. Una parada corta son cinco segundos”

Mi cara debió ser algo tal que así O_o??????

Espero que los corredores de F1 no tengan esa percepción de tiempo largo y breve en todos los aspectos de su vida, porque 8 segundos, considerarse un período de tiempo largo, puede ser bastante paupérrimo ¬_¬’

**** Vuelta al blog

Bailé tanto, tanto, tanto, que hoy me duelen las caderas un horror y tengo las piernas “blandiblub”, pero el fin de semana que viene repetimos… Y esta vez en Desigual =)_ I just can’t wait ^^

Acabamos los tres bailando arriba del todo de las escaleras de Luz *^-^* Genial. Próxima parada, Ibiza y algún podium ^^ a ver si Grunttt me adopta en el viaje familiar ^^

Me fui a dormir temprano, porque habíamos quedado al final con Jon para ir al mercado, después de no sé cuantos intentos, pero al salir de Luz lo único que iba diciendo yo era: “¡Vámonos de alter! ¡Vámonos de alter!”. Y me dice Mónica: “Mira que cogemos el coche y nos vamos, ¿eh?”

Me hubiera ido, la verdad… Pero había quedado a las once y media de la mañana xD Y no iba a despertarme.

Me llevaron a casa con su amigo y estuvimos charlando un rato porque me dio el típico bajón de madrugada. Y me quedé impresionada, porque (jolín que no me sale el nombre del amigo de Mónica) el chico estuvo dándome ánimos y me dijo algo que me dio que pensar.

Me dijo que si creía que era yo la única persona que cuando llega a casa se siente sola y desamparada. Yo, sinceramente, pensaba que los hombres no pensaban en eso. Y me dijo que mucha gente se siente así… Y me iluminó con algunas verdades más. Me agrada pensar que hay hombres que piensan todavía (y con algunos cubatas encima, que tiene mérito la cosa xD).

Me sorprendió gratamente, parece buen tipo.

Necesito el cuarto cortado de la mañana...

So...

El domingo, quedamos más tarde con Jon, lo que era de esperar.

Desde aquí confieso que me desperté cuando me llegó su sms diciendo que llegaba tarde xD Porque no me sonó el despertador :_) Jias jias… :_) Así que pedí una prórroga de 30 minutos para que me diera tiempo a ducharme.

Angelito de mí, pensaba que al llegar a casa después de fiesta iba a limpiar la cocina de la cena de la noche anterior y a ducharme… Pues no, pues no, lo hice todo al despertarme.

Como no nos habíamos visto nunca, nos llevamos el Feast for Crows de contraseña xD. Muy divertido y más original que la margarita en la boca (bueno en estos tiempos en los que no se estilan las flores, la margarita en la boca sigue teniendo su encanto). Por si acaso había una avalancha de gente leyendo el Feast, cosa poco probable, me puse una camiseta amarillo fosforito como más señas xD.

Fue una mañana muy entretenida.

Conseguí adquirir el libro Elantris, de Brandon Sanderson (http://brint.br.funpic.org/ficha.php?ISBN=84-666-2423-6) al módico precio de 10 euros tras un breve regateo pasivo (dícese de contemplar el libro con indecisión “me-lo-llevo-no-me-lo-llevo”, tras lo que el tendero rebajó el precio en dos euros adicionales).

Estoy encantada con la compra, porque a veces me da pánico llevarme un libro pagando un precio “excesivo” por él y que después sea un fiasco. A ver qué tal.

También me llevé los tomos finales de Karekano y Maison Ikkoku. Un hartón de llorar al leer Maison en casa. No estaba yo en el mejor estado anímico para leerlo.

Después de comprar nos fuimos a tomar un café (compensación post traumática por espera matutina en un banco bajo el sol con riesgo grave de insolación y posteriores daños cerebrales por fritura neuronal). Me lo pasé muy bien, charlando y creo que nos reímos bastante, a pesar que las únicas veces que pudo hablar más Jon fue mientras yo tomaba el cortado (porque estaba callada xD).

En la cafetería me encontré a dos viejos amigos del instituto. Quedé muy mal con uno de ellos porque no recordaba su nombre :_).

Recopilé sus teléfonos para una posible cena o algo así de antiguos alumnos. Estaría bien volver a vernos todos, diez años más tarde =)

A eso de las tres nos levantamos de la cafetería y nos fuimos, yo para visitar a mis padres y comer con ellos (ya que insistieron). Tras lo cual volví a mi gati-cueva, para limpiar, ordenar y hacer mi mochila.

A esas horas de la tarde ya no era persona en absoluto, era una especie de zombie que solo pensaba en dormir, y llegar rápido al hotel para tal fin.

Una vez más, insisto, la Ley de Murphy existe. Había retrasos en el Prat y en Barajas. Llegué una hora más tarde de lo previsto a Madrid.

Afortunadamente pude coger un asiento con ventana. Tras guardar mis pertenencias en el compartimiento, salvo un trozo de bizcocho, unos tomatitos cherry, mi lata de cocacola y la lectura del viaje, me puse a degustar el bizcocho tan feliz.

Mientras echaba el primer mordisco escuché un “Buen provecho” a lo que dije “Faffiaff” (gracias), a la persona sentada a mi lado.

Me pasé el vuelo dormitando, con una posición imposible del cuello, y me desperté para el aterrizaje básicamente. Me puse a hablar con el desconocido para pedirle la hora, y entablamos conversación sobre lo típico: de dónde eres, viaje de trabajo, a qué te dedicas, por qué zona vives… Hasta que resultó que vive en frente de mi hotel y amablemente (sin ningún tipo de inducción, como haber dicho yo: “que trastada tener que coger el metro ahora con lo cansada que estoy”), dijo que si quería podía ir con él a Plaza Castilla.

Como me supo terriblemente mal decir que no, claro, tuve que decir que sí a tan caballerosa propuesta xD.

Y sin más percances llegué al hotel donde tras desempacar toda la bolsa, meter la ropa en el armario en sus respectivas perchas, dejar los potingues del baño en su sitio y localizar el almohadón extra, pude dormirme.

Conste que hoy me voy a intentar dormir prontito porque si no va a ser una semana MUY larga :_

Peeeeeeeeeeeeeeeeero… Me lo pasé en grande el fin de semana ^^ Y conocí mucha gente interesante ^^

(Hora de finalización del post, 14:41)

5/19/2006

Amor es...

Bueno, estos días voy a estar escribiendo de forma un poco intermitente, debido a que me han trasladado a trabajar jueves y viernes a Barcelona. El lunes habré vuelto a Madrid y estaré otra vez con mi PC. Las obras en las oficinas no están ni siquiera empezadas, así que sinceramente no sé hasta cuándo me voy a quedar en Madrid… Todo apunta a que en julio esté por mi casa.

Que hi farem!

Ayer fue el primer día que pasé tranquilamente en mi casa, que me desperté en mi cama, planché mi ropa en la encimera de la cocina (NOTA MENTAL: comprar una tabla de planchar), y me fui sin desayunar porque dormí más de la cuenta.

Con toda la fiesta de la gente en la calle por el tema del Barça, no había manera de dormir. A mí me parece fantástico que festejen lo que quieran, pero por amor de dios, antes de las diez de la noche :_/

He comprobado que el bus lo cojo delante de casa y en veinte minutos estoy en la oficina. Fantástico ^^

Quedé a comer con Grunttt y estuvimos hablando de la coyuntura económica mundial, el matiz de la situación política de Oriente Medio y si vale la pena o no intentar volver con mi ex (la proporción de tiempo estimado que se dedicó a cada tema fue 0’000001, 0’000001 y 0’999998 respectivamente).

En mi restaurante favorito para comer fideuà y marisco, han decidido atentar contra la fideuà y le han puesto tropezones de no sé qué. Amablemente se los cedí a Grunttt que está preparándose para el MIR y necesita energías para estudiar mucho.

Llegué a conclusiones bastante variadas: a tomar viento con el inglesito, es una pérdida de tiempo y energía considerable y no tengo paciencia para esforzarme por un rollo en el extranjero ahora mismo.

Por otro lado, tengo que dejar de entablar relaciones con el prototipo de persona oscura, incomprendida y que vive encerrada en sí misma, que no sabe tener detalles y ni demostrar afecto; lo cual me lleva a pensar que los ex son ex por algo y están bien dónde están (que viene a ser: fuera de mi vida).

Anyway…

La cosa es que me volví caminando a casa y me paré a hacer las compras en un supermercado, para preparar una pizza casera (me gusta mucho cocinar y me hago las bases de la pizza y todo).

Cuando me disponía a ello, me llamó mi madre por si quería ir a tomar algo.

Es curioso cuando los padres empiezan a llamarte para “quedar” y tomar un café, porque ya no estás viviendo en su casa. Al final nos quedamos las dos de panching e hice la pizza que cenamos. Estuvimos hablando un rato (y recibí mi ración de mimos cual felino). Ella me dio su opinión y me dijo que seguramente mi ex no me quiso nunca, y que de hecho piensa que no es capaz de querer a nadie en realidad, que era una persona muy encerrada en sí misma.

A eso de las diez se fue para casa.

Aun me descoloca un poco a veces esto de que mi madre se vaya de mi casa a la suya porque ha venido a verme de visita.

Aun así, disfruto mucho de la tranquilidad de mi casa, me encanta, me encanta, me encanta. A veces el silencio es un tanto imponente, pero también me gusta la sensación de paz.

Me fui a la cocina a recoger el móvil y poner la alarma en hora para el día siguiente, lo dejé caer en la cama y me fui a la biblioteca a ver qué cogía para leer… Y nada más lo dejé caer, se puso a sonar O_o Era Montse, hecha polvísimo.

Me quedé ahí toda compungida intentado pensar qué podía haber pasado…

Resultó que era un caso de ataque de estrés y complejo de Atlas (dios griego que sostiene el mundo sobre sus espaldas). Y es que no me extraña: se ha puesto a estudiar en la universidad a la vez que trabaja, y quiere aprobarlo todo a la primera sin dejarse nada para septiembre, sacando nota.

Por todo lo que está haciendo, estoy muy orgullosa de ella: ha sacado 3 matrículas de honor en un semestre (y trabajando,) y ha ido más veces a la biblioteca a estudiar que yo.

Estoy orgullosísima, en serio.

Cuando éramos pequeñas, a ella siempre le costó más que a mí estudiar, y muchas tardes nos poníamos juntas. Yo solía hacerle resúmenes de asignaturas que ella después repasaba.

Un tiempo más tarde dejó los estudios porque pensó que no estaban hechos para su persona, y se marchó a EUA.

Pasaron unos cuantos años, unos 9, volvió a Barcelona y decidió que quería estudiar, apuntándose a la UB. Y mírala: ahí está esforzándose en sacarlo todo adelante.

Pienso que las cosas tienen su momento. A veces no quieres estudiar más cuando sales del bachillerato, y unos años más tarde te decides y vas a por todas.

Yo creo que a ella le pasó algo por el estilo, así que me parece fantástico que se haya puesto con todas sus fuerzas a sacarse la carrera. Estoy superorgullosa de ella.

Ella, que me venía a pedir a mí que le explicara las cosas… A mí, que no he visto una matrícula en la vida todavía, porque no me apetecía esforzarme lo bastante. Pues sí, ella está estudiando duro cada día, sábados y domingos incluidos, después del trabajo y después de clase y del gimnasio.

Montse ha descubierto hace poco que la gente es mala por naturaleza, envidiosa y que si pueden te hunden. Son tan pocas las personas que están allí cuando las necesitas, y tantas las dispuestas a poner el pie esperando a que tropieces…

Más vale tarde que nunca. La gente es muy falsa.

Cuando la ví tan así, decidí ir a visitarla a casa. A fin de cuentas, vivimos a 15 o 20 minutos caminando a lo sumo. La mantuve al teléfono mientras salía por la puerta, y al oír el ruido de la calle me decía “¿dónde estás? ¿qué haces?”, “nada, sacar la basura” le decía yo.

Y me fui chino chano caminando.

Sinceramente, le pregunté si quería que fuera a verla por inercia, la verdad es que había pensado en no ir cuando ella me dijo que no hacía falta, y dejarlo por ese precio. La verdad, tenía bastante sueño.

Pero muchas veces pasa que alguien te dice que no quiere que hagas algo, aunque lo está deseando desesperadamente (cuando eres mujer, aprendes rápido esto, empatía, qué sé yo).

Por un amigo haces muchas cosas.

Cuando hubo la primera pelotera con quien yo te diga, la llamé lloriqueando, a las tres de la mañana. Estaba en casa de mis padres (una situación bastante humillante tener que volver a casa de tus padres, aunque ellos siempre te reciben con los brazos abiertos), en mi “cama de soltera”.

La llamé para decirle algo tan estúpido como “estoy tumbada en la cama *snif, sob, snif*… y sola *snif, snort, snif, snor, snort,snif*” . Y ella me respondió con su lógica femenina de quien ha sido despertado en plena madrugada “pues estírate, disfruta y duerme estilo oso” a lo que acto seguido añadió “perdona, tía, hablamos mañana, que estoy dormida y ahora no me entero muy bien”. Ella no encontraba mayor problema en que yo estuviera durmiendo sola en la cama. No habñia caído que yo vivía con alguien y compartía lecho, y para mí dormir sola era algo ya extraño.

Al colgar me sentí bastante idiota, pero también triste y desamparada y ya no sabía a quien podía llamar y que me aguantara hasta dormirme… Esa noche no pude dormir. Ni esa, ni otras muchas, y tuve ojos de sapo una buena temporada.

Al día siguiente, me vino a buscar, en moto, enfundada en un jersei y dos chaquetas, y con fiebre… Para sacarme de paseo al Montjuïch, charlar y tomar el aire.

Eso es lo que hacen los amigos unos por otros: estar ahí cuando les necesitas, sea la hora que sea (dentro de unos límites razonables, y no tan razonables… a veces pienso que la mujer de Grunttt me matará un día de estos, porque le he llamada a cualquier hora de la mañana).

La cosa es que no recordaba su piso así que le tuve que pedir que me abriera. Y me llamó “imbécil” cariñosamente al abrir, pero se alegró de que estuviera allí.

Y estuvimos hablando del trabajo, de los esfuerzos, de la carrera (yo a mía la dejo aparcada hasta el año que viene, creo, pelearé por la permanencia y poco más), de las envidias… Y comimos conguitos, y bebimos cocacola (y agua ella, porque no le gusta la cocacola).

Hablamos de los chicos, cómo no…

Hablamos de que parece que se te acaba el mundo cuando finaliza cada relación. Siempre piensas que la última persona fue la más maravillosa y que nunca habrá nadie como ella.

Y te lamentas, y lloras, y lo ves todo idealizado, y te aferras a esa persona como a un clavo ardiendo.

Cuando pasa el tiempo, que tiene a curarlo todo, ves las situaciones con perspectiva.

Vislumbras que aquella persona no era el amor de tu vida, pero quizás tampoco era el demonio personificado. Simplemente, tú lo intentaste, la otra persona lo intentó, y no funcionó.

Por lo que sea, porque no estabais preparados, porque era del género erróneo, yo que sé… Pero a veces, no funciona. La vida no es justa, pero ya lo sabíamos.

De hecho, no funciona la mayoría de ocasiones, y sólo una o unas pocas sí (sueles tener mil ex y un marido o una mujer –en esta parte del mundo al menos-).

Estuvimos compartiendo experiencias. Yo la última y más reciente, y ella me recordó algunas de las suyas.

Y la escuchaba, y analizaba, y comparaba y entendía.

Y por un momento sentí envidia y me sentí un poco tonta también, porque ella me contaba las cosas que había compartido con su última pareja y lo bien que la había tratado (el porqué es pasado no me toca a mí contarlo). Pero me explicó los detalles que tuvo este chico con ella, como ir a verla cuando estaba enferma sólo para saludarla y llevarle un poco de caldo; o ir a correr y pasar por su casa que estaba a tomar viento para darle un beso; llevarla a esos sitios que tanta ilusión le hacían y que se esmeró en buscarlos, llevarle bombones y tantas otras cosas.

Tener detalles, en definitiva, cuidarte. Hacerte sentir especial y única y que notes que no tienes que preocuparte porque puede estar con otra persona, y lo que es mejor, sentirte tan bien que puedas pensar que no importa que tenga amigas femeninas, porque tú eres especial en su vida.

Mantener la ilusión, y siempre cuidar el factor sorpresa.

Y poder ser quien eres sin ningún tipo de problemas, poder decir siempre lo que piensas, lo bueno y lo malo. Poder decir “te quiero” sin tener miedo a molestar o a que te llamen “cansin@”. Ser tú mism@ y que te acepten tal cual eres.

Cuando era pequeña mis padres me regalaron un álbum de cromos, que era de “Amor es”

http://www.comicspage.com/loveis/

Me encantaban esos cromos. No sé donde guardé el álbum cuando crecí, pero no debería haberlo guardado, debería haberlo tenido cerca para acordarme de que esas cosas son amor, y no tener que pedir un beso, un abrazo, y que te quieran. No es amor darlo todo por alguien esperando que lo que tu sientes sea suficiente para dos.

A eso de las doce me fui para mi casa, porque me tenía que dormir para trabajar hoy, y ella también.

Y me fui pensando todo el camino, escuchando Máxima, Flaix y Radio Club 25, haciendo zapping entre las tres. Y me dio por llorar. Pero no lloré por la situación, ni por no estar con él. Creo que lloré por mí. No sé exactamente porqué me sentí tan triste, desde luego, no por haber hecho el tonto, nunca me arrepiento de las cosas que he hecho. Considero que si las hice pensando que estaban bien hechas, es que así fue, y en todo caso, no tienen solución ya.

Como dijo Catelyn Stark: “Si miro atrás, estoy perdida”.

Pero lo que sí me di cuenta ayer, es que amor son muchas cosas, desde lo que haces por tus amigos, ceder tu persona con disponibilidad horaria ilimitada, como lo hacen tus padres, estar allí cuando te necesitan, hacer sentir a alguien especial amigo o pareja, y ser correspondido.

No dudo que también es una cuestión de medidas, y que dos personas no aman ni de la misma forma ni con la misma intensidad. No dudo que quizás mi ex, a su manera me quisiera. Lo que sí está claro es que lo que yo le quería a él le ahogaba y lo que me quería a mi no bastaba para respirar. Es curioso: nos abrumamos por lo mismo, pero él en exceso y yo en defecto.

5/17/2006

Ysondra se va a la Fórmula 1


**** Off-topic O_o’?


Bueno, ayer renové fuerzas comiendo en el Ribbs con Sirio, uno de mis restaurantes favoritos en Madrid. Vale la pena ir, sólo por los panecitos de mantequilla y la tarta de manzana, nos reímos un buen rato, y ahora que estamos de vuelta aquí, continúo con un capítulo más.

Peeeeeeeeeeero antes de nada decir que…

¡Finalmente, Sirio ha conseguido instalar el Wow! ¡Sí señor!

Lo cual es una buena noticia para mí *^-^* ¡Al fin alguien con quien ir de paseo por Westeros (jum… creo que no era ese reino xD)! Ahora a ver si coincidimos un rato el fin de semana y vamos de expedición ¡Yay!

Es mucho más entretenido jugar cuando vas con los amigos =) Te lo pasas mucho mejor, eh, Jon =P (estamos en plena campaña “Jon vente a jugar al WoW”).

Bueno, por lo demás, tuve una tarde más bien tranquila, sin demasiado trabajo, y algo aburrida. Me puse a mirar artículos sobre la actualidad de la Región de Murcia, para hacerme una fotografía instantánea de cómo van las cosas por allí, para el trabajo. Menos mal que mañana estoy de nuevo en Barna.

A la noche estuve hablando con un amigo, Domi, con el que hacía milenios que no hablábamos por teléfono… Nos tiramos dos horas y 33 minutos hablando. Madre mía… Me alegro de conocer gente como él.

Y por otro lado… ¡Isa ha confesado! Se le olvidó comprar las entradas para el 17 de junio… Y ahora están agotadas xD (aceptamos donaciones de dos entradas para el concierto de los 40 Principales). De todas formas, no pasa nada, no es que me muriera de ganas de ir, me hacía gracia nada más =) Si no puede ser al concierto, ya nos iremos por ahí otro día, será por años de longevidad que nos quedan.

**** Vuelta al blog

Pues sí, pues sí… ¿Quién me iba a decir a mí, hace seis años que iba a ir a la Fórmula 1?

Pues el mismo iluminado que podría haber dicho por aquellos tiempos que:

  • Iba a dejar de usar plataformas
  • Iba a dejar de usar pantalones cómodos cuya composición tuviera algo que ver con la lycra
  • Iba a dejar de usar con diaria asiduidad los pantalones con campana
  • Iba a usar falda
  • (Ahora es cuando alguien se emocina y piensa que dejé de usar ropa xD)
  • Iba a hacerme la permanente, me iba a gustar, y lo iba a repetir
  • Iba a ponerme pelirroja a los dos años de dejar de llevar permanente
  • Iba a acabar trabajando en un banco
  • Iba a ir vestida de traje, con camisa, con abrigo, zapatos “pijis” y bolsito a juego

Las vueltas que da la vida, sí señor. Nunca sabes por dónde te van a salir los tiros.

Así que nada, en el cat-pítulo anterior nos habíamos quedado en el inglesito y la Fórmula 1.

La verdad es que parecía un chico bastante simpático ( no tengo ni idea de la edad, estado civil –muy importante esto último-, aficiones y demás, pero bueno, por eso estaba indagando la dirección de mail). Trabaja en un sector afín al mío, lo cual es bastante interesante y agradable, porque ya digo, siempre acabo en el mismo círculo vicioso de informáticos locos.

Después de mucho cocinar, una hora de viaje en tren con mis dos empanadas a cuestas, 3 o 4 llamadas a Grunttt para asegurarme de que no me había equivocado de tren (¿Habré errado?), y de haber desperdiciado 3 euros (me compré un billete ida y vuelta a Sant Celoni, y resultó que los billetes son válidos para el mismo día… como yo viajo poco en tren –a los hechos me remito-, carecía de tan valioso conocimiento, y tiré 3 euros por la borda… ¡Yuju! Eso era un comic de los New Teen Titans ¬_¬’, y a punto estuve de perder 4 más del cambio, porque salí tan corriendo al andén que no cogí las monedas, por lo que tuve que volver corriendo a la máquina, dispuesta a pegarme por el cambio si alguien intentaba cogerlo… qué estrés de vida), llegué a mi destino.

Me vinieron a recoger y nos encaminamos a Campins (NOTA MENTAL: realizar otra vez el mismo trayecto en algún momento, y agenciarme algunos bulbos de orquídeas).

Cuando llegamos a la casa, una monada de casa, bastante grande, estaba todo el mundo ya de juerga.

Cómo no, ya había empezado la ronda de juegos típicos de “yo aguanto más que tú bebiendo”, que no dejan de ser una excusa para socializar y beber hasta caer redondo.

Conocí al chico de la despedida de soltero.

Pobre hombre (no porque me conociera, no). El venía de no sé dónde, no me quedó muy claro. Sé que es original de Bermudas (no pude evitar el comentario al triángulo de las Bermudas, soy poco original, lo sé), que conoció al mejor amigo de mi mejor amigo estudiando en Toulouse, y creo que está trabajando en Dublín (tampoco lo tengo muy claro).

El caso es que acabó llegando un día más tarde a Barcelona, porque su avión se retrasó y tuvo que ir de Dublín a Londres, para coger el vuelo a Girona, al día siguiente.

Bueno, volviendo al tema del inglesito, resulta que al final pasó lo que pasó. Ya digo yo que tan decidida para unas cosas, y tan desastre para otras.

El chico en cuestión, iba ahí cual cardumen de peces con el resto de sus amigos, para arriba y para abajo (con bastante práctica a lo que se ve, porque era un movimiento muy fluido el de su grupo: iban todos a la de una, como los de Fuenteovejuna; increíble, en serio)

El resultado final es que no pude hablar con él ni el sábado en la barbacoa, ni el domingo en la F1… Porque no era plan de coger al amigo, abducirlo de ahí en medio y ponerse a interrogarlo.

De todas formas, dado el fracaso estrepitoso del plan inicial, hemos procedido a contactar con los servicios de inteligencia internacionales, así que por esta vez, me valdré de las redes de influencia para conseguir en primer lugar estado civil, y a posteriori mail y/o móvil (casados y con novia va en contra de mi religión).

Ayer lancé la primera sonda espía y estoy a la espera de los resultados. Más información en los próximos capítulos. Eso sí, cuando pedí los datos (porque fue al anfitrión de la barbacoa del fin de semana), informé que no los quería con ningún fin malintencionado, si no que simplemente me quiero autoinvitar a Londres, porque tengo entendido que es hospedaje está un poco por las nubes.

Anyway, y volviendo al tema de la Fórmula 1, decir que los espectáculos deportivos a mí no me apasionan mucho.

En este sentido me gusta el tenis, y el voleibol, pero soy incapaz de ver un partido de fútbol, por ejemplo. Me aficioné al tenis después de ver al bueno de Agassi (entiéndase como se quiera) con sus equipos chillones en medio de Wimbledon.

Nunca me ha gustado mucho estar ahí delante de la televisión viendo un partido por ejemplo de basket, pero una vez acudí a uno en directo, al campo de La Peña, y me lo pasé en grande, disfrutando como una loca. Repetiré en el futuro.

Del mismo modo, jamás he sido capaz de ver un campeonato F1 retransmitido. Me llama más la atención las motos. Así que antes me hubiera creído que iba a un campeonato Moto GP. Pero mira lo que son las cosas, que acabé el domingo en Montmeló, porque sobraban un par de entradas.

De todas formas, yo pagaré la mía a plazos, porque es un gasto imprevisto, pero el año que viene pienso volver, así que voy a hacerme una huchita para comprarme un pase de temporada. Pondré un eurito al día, y ale (también podría tener el cerdito para la tele de plasma, para la bañera, para el comedor, y tal... pero creo que no cabría en la casa…).

Tengo que decir que no conseguimos un sitio donde sentarnos, aunque pude ver la carrera bastante bien en nuestro tramo. El problema que nos retrasó fue la organización.

No es fácil mover a un grupo de 15 personas, que encima no duermen todas en la misma casa. El resultado fue que en vez de quedar a las nueve, nos dieron las diez y media y llegamos a Montmeló a las once y pico.

A todo esto, y como muestra irrefutable de lo buena persona que soy, todo corazón y sacrificada por mis amigos; quiero dejar constancia que me sacrifiqué por el bien del grupo. Éramos seis personas para viajar en un solo coche, así que yo dije que no pasaba nada… Que me iba en alguno de los otros vehículos.

Sí, sí… renuncié a la compañía de mi mejor amigo, para que no tuvieran que coger un segundo coche por mi causa, gastando así el doble de gasolina y contaminando la capa de Ozono, con lo que se deduce que me sacrifiqué no sólo por el bien de los presentes, si no de toda la humanidad… ¿No es eso ser buena persona?

Y no, no tiene nada que ver (palabrita) que los otros coches fueran los de los inglesitos. Y a las pruebas me remito, porque viajé contra mi voluntad (porque me equivoqué de coche, básicamente) al lado del hombre que la noche anterior estuvo alcoholizado un rato al lado mío mientras bailaba (también se pasó media noche diciendo "I'm sorry" y aun no sé porqué) y no con el Inglesito en cuestión.

¿No es eso sacrificio? (A ver, y digo sacrificio, porque independientemente de cual fuera la intención inicial, al final supuso un gran trauma para mi persona ¬_¬’)

De camino al circuito, llegó un punto que lo único que se veía por la ventanilla eran unas colas enormemente largas de coches… Y pensé “¡Dios mío! ¡Qué atasco!”… Hasta que al observar mejor me di cuenta de que no había conductores. No era atasco, no… Era la “cola del parking”

Tuvimos suerte de poder aparcar en un lugar remoto de un polígono industrial “cercano” (a veinte minutitos en el once). Desde allí nos encaminamos al circuito.

Bueno, desde luego, fue un todo un periplo, porque para más señas yo iba con la ropa del día anterior (una falda tejana larga, y un jersey ligero, con tejanas en los pies) y caminar por esos sitios con camperas, es una cosa harto complicada y además casi muero de insolación. Suerte que llevaba un foulard conmigo (encima, cachondeo del personal porque era azul clarito “alonso” –es un nuevo tipo de color, ahora te preguntan “¿Cuál es tu color favorito?” y responden “Azulalonso”-), y lo use de pseudo-burka. Me decían, pareces una mora así (comentario obligado). Pero, ¿y lo bien que iba sin el sol friendo mis neuronas?

El caso es que de las entradas de la F1 todavía nos quedaba una, que como no se consiguió vender, la pagaron entre todos a pachas. También, vaya gente que hay por el mundo, porque fui a la F1 de rebote, ya que dos personas habían hecho comprar las entradas y no habían ido… Y lo que es más, ni las habían pagado.

Si yo le hago a alguien comprar unas entradas, las pago vaya o no vaya. A ver qué culpa tendrá el otro de que al final no acuda al evento en cuestión.

En ese momento, nos habíamos separado en dos grupos: autóctonos e ingleses. Y no, yo no estaba en el segundo… Por enésima vez, mis planes de conquista se vieron alterados por alguna conjunción planetaria maligna.

Para amenizar la espera ante la carrera, estaban las tiendas de merchandising, víveres variados, y la organización tuvo el detalle de regalar una revista a los asistentes.

**** Inciso

Desde aquí aprovecho a hacer un llamamiento: chicas, no habléis jamás con ningún “hombre” que lea una revista llamada “7 días”. Es más, si veis a alguien con un ejemplar, no hace falta dignarse a entablar relación alguna con el individuo en cuestión.

Una breve descripción de la publicación sería: revista de 50 céntimos, cuyo contenido en aproximadamente 20 páginas son mujeres en escasa ropa (tendente a cero), bueno a ver, en este sentido la revista no está mal del todo xD, con protoartículos escritos en un lenguaje válido para cualquier estudiante de primaria cuyo vocabulario habitual incluye los términos “ey, tío, tía, neng, paisha, birlar” y otras degeneraciones de nuestro bienamado castellano castizo y tradicional.

El número en cuestión que yo tuve la ocasión de ojear, contenía un artículo sobre un grafittero que adornó el Air Force One, para lo cual atravesó el perímetro de seguridad que guarda el avión insignia de uno de los países más paranoicos del mundo (interesante artículo, por eso); otro sobre un Ferrari hecho a medida (precioso Ferrari, tesoro) para un rico japonés (quien tuviera todo ese dinero), y algunos recortes más sobre la prensa de “actualidad”, es decir, algunas cosas que vemos por yonkis.com desde hace milenios, como los milagros del maquillaje. Son muy poco originales.

También tienen una sección de marujeo, adaptada a la mente masculina.

Yo lo calificaría como magazine de baja categoría dirigido a protomachos de 12 a 18 años, que con su semanada habitual no tienen para comprarse un Playboy, por lo que en caso de ver a alguien de más de 18 años leyendo semejante insulto periodístico, no recomendaría se le dirija la palabra.
***** Vuelta al blog

Tuve que ver toda la carrera de pie, y jamás hubiera creído que se me fuera a pasar tan rápido….

Se me pasó volando.

Primero vimos la exhibición del Equipo Águila. Me encantan las exhibiciones aéreas, de pequeña quería ser piloto estilo Top Gun, pero la genética dijo que no, y aquí estoy, trabajando en un banco.

De todas formas, siempre me queda verles volar a ellos, y coger un puente aéreo Barcelona-Madrid-Barcelona cada semana. Seguramente, la sensación de despegue y aterrizaje no será muy parecida a la de un caza… Pero menos es nada. Me encanta viajar en avión ^^

Cuando empezó la F1, ya no quité los ojos de la pista.

Las primeras vueltas me mareé un poco intentando enfocar los coches en todo el tramo de recta que tenía delante de mío, no sabría explicar bien la sensación, pero creo que el contraste de la velocidad, con el fondo fijo, los vapores del tubo de escape y el intento de seguir un coche tras otro con la vista, hizo que me mareara y me doliera la cabeza. Hacia la vuelta 37 me había acostumbrado.

Y el sonido… ¡Dios! Que impresionante. Se te ponen los pelos de punta. Veías a los coches pasar a toda velocidad, y escuchabas la explosión del motor con el cambio de marchas. Hubo un punto que me molestaban los oídos, y eso que estábamos a una distancia prudencial, porque si no, te quedas sordo.

De verdad, la experiencia me encantó. Además, les ves correr a unas velocidades imposibles, y cuando entran en la curva piensas “se van a salir”, y contra lo que la física podría decir, se quedan ahí, agarrados al asfalto cual garrapata a un perro y toman la curva sin mayor problema.

Antes de que me diera cuenta, Alonso estaba subido al podio (sinceramente, a mi plim quien gana o no, a mi me gustó el espectáculo).

El año que viene, me vuelvo a Montmeló de cabeza, con el carné de socia bajo el brazo, para ver la F1 y la Moto GP *^-^*

Y me encargaré de la logística (gafas de sol, gorritos de visera, crema solar, mantel para sentarnos, tapones para los oídos por si nos sentamos más cerca y víveres -sándwiches variados, cocacola, agua-).

5/16/2006

Momentos “Queen of the World”

Bueno, bueno, vamos a dejar los sentimentalismos de lado, porque no me apetece quedarme *plof* hoy.

Así que voy a rememorar mi mega-fantástico-ultra-chachi fin de semana… Porque… Sí, ha sido un GRAN fin de semana.

Todo viene del día aquel que me autoinvité a la barbacoa en casa del mejor amigo de mi mejor amigo, ¿os acordáis? (http://ysondra.blogspot.com/2006/05/lo-que-hace-el-aburrimiento.html para hacer memoria).

Pues sí, pues sí (pues no, pues no, y como el coche es mío, te bajas… Aix vaya una tontería me quedó como “gag humorístico” en recuerdo de Kakashi…)

Han sido tres días de infarto y no parar.

El viernes por la tarde, quedé para comer con Kary, después de salir del trabajo (y haberle hecho esperar como 40 minutos –tirando por lo bajito-). Tenía pensado plegar a eso de las dos y media, pero con todo el trajín de mi pobre jefe, prefería acabar las cosas para irme y que tuviera todo al día.

Estuvimos haciendo una breve puesta al día, un recorrido por los acontecimientos destacados de los últimos 8 años. Y hay que decir que tiene mérito la cosa, porque tuvimos que hablarlo todo en una hora. Al final acabamos comentando más que nada lo que nos pasó en el último año.

Ella se ha vuelto más tranquila y ha desistido de bailar. Yo, sinceramente, me niego. Ya digo, que me he buscado una academia de baile y todo. Hay cosas que no me apasionan mucho del hip-hop y el funky, pero bueno, me gustan los pasos que tiene y el espíritu, así que iré a aprender la base y después ya lo adaptaré a mi propio estilo (lo cual puede ser un show, porque entre eso, el cha-cha-cha, el merengue y la danza del vientre… pero en mi línea de siempre, a quien no le guste, que no me mire).

Cogí el avión a las cinco de la tarde. Bueno, a ver, no. Llegué a Barajas a las 5 de la tarde, a la T4, y cogí el avión de las 18.45h. NOTA MENTAL: no volver a salir tan tarde de Madrid, jamás, jamás, jamás de los jamases, salvo causa muy justificada (o sea: el hombre o la mujer de mi vida me han invitado a comer, e irme de fin de semana de locura; o me he hecho millonaria y me puedo coger un charter para mí sola).

Esto implica que llegué a Barcelona a las ocho de la noche como quien no quiere la cosa. A estas alturas, Grunttt estaba ya de camino a Campins. Le llamé a preguntarle si había fiesta por la noche, y me dijo que en principio sí, pero que no sabía por dónde iban a salir, que en cuanto lo tuvieran claro me llamaba.

Bueno, no me quedaba más remedio que esperar.

Estaba cansadísima (de no hacer nada, porque vaya dos días en Madrid :/). Pasé por casa de mis padres a ver a mis niños (mis gatos Aemon y Rei –definitivamente no se llamará Rhaego, porque no se habitúa al cambio de nombre), “les ninetes dels meus ulls”, jugar un rato con ellos porque los veo sólo los fines de semana (hombre, como esta semana estaré en mi casa, igual podría llevármelos para que se vayan acostumbrando al nuevo hábitat), y a tomarle prestada por tiempo indefinido la plancha a mi madre (vulgarmente, agenciármela).

Sí, sí, aquí donde lo veis, la plancha es uno de esos elementos indispensables en toda casa. Porque cuando la ropa sale como comida por las vacas de la lavadora, no hay quien se ponga eso para salir de caza, sin darle antes un repasito.

Cuando llegué a mi cueva, no tenía muy claro aún a qué hora iba a salir, así que me puse a leer unos mangas en la cama. Total, que en un momento de inspiración, llegué a la conclusión que si eso mejor me dormía, y si me llamaban, ya me despertaría, plancharía la ropa y marchando que es gerundio.

Creo que me dormí sobre las once de la noche.

A eso de la una de la mañana, me llegó un sms (que me alegró la noche, por cierto xD), y a las dos me llamó Grunttt a decirme que salíamos por Plaza real.

¿Por qué, por qué, por qué? ¿Por qué habiendo tantos y tantos garitos en Barcelona, tengo que acabar siempre en el mismo cuchitril de sitio? Yo, persona sofisticada, con clase y amante del trance. Esto es una prueba más de que no hay justicia en este mundo.

Llevo dos semanas que parece que Plaza real tiene un imán. Pero bueno, siempre mejor eso que quedarse en casa.

La gente que tiene carné de conducir y/o coche (en cuyo grupo no me incluyo, porque carezco de tales privilegios), no cae en la cuenta de que los viernes a las dos de la mañana cierra el metro, y que si quedas más tarde, o llamas con antelación para que la otra persona se desplace caminando, o subvencionas su taxi.

Bueno, en mi caso ni me llamaron con antelación, ni me subvencionaron xD, pero cogí un taxi.

Fue muy divertido, porque cuando mi taxi estaba llegando a Drassanes, me dicen que quedamos en Plaza Cataluña, y ahí media vuelta dimos con el taxista y a Plaza Cataluña fuimos (como Yoda yo hablo).

Dejando de lado que habían algunos “casados” y “poco agraciados”, el grupo no estaba mal, en cuanto a proporción “cazador/presa”. Éramos un grupo de unas 15 personas, con tres féminas yo incluida, una de las cuales tenía pareja y la otra bueno, tengo mi teoría de que venía intentando ligarse al anfitrión de la casa. Lo cual, descontando a Grunttt y su mejor amigo (que ha pasado a la categoría “casados”), y 3 especimenes más, me dejaba con 5 “futuribles”.

Durante todo el fin de semana pensé que tenía lo de Ex superado… Que lástima que siempre me de el bajón…

De los cinco restantes, me fijé primero en un francesito que pasó a ser descartado en 3 o 4 segundos. Y nada, me iba riendo con Grunttt haciendo una valoración del panorama.

Ir a Plaza real resultó que se transformó en ir a la Rambla del Raval (quien conozca Barcelona, puede observar que la situación empeoraba por minutos).

A veces me pregunto qué tiene el mundo contra mi persona, que llueva o no acabo ensuciando mis fantásticos pantalones con agua, porque cuando no llueve, o han regado, o han lavado la calle… El resultado es que acabo con pantalones bicolor: gris-guarro-agua-y-porquería-de-ciudad/blanco-azul-clarito-limpio.

Bueno, allí acabamos reunidos con otras 15 personas más, que no había visto en la vida… Y en esas aparece la amiga de una amiga mía (Patricia, del máster)., que nos conocimos tomando unas copas con unos italianos (ese día me llevaron engañada, en serio, lo juro, yo no sabía nada).

Como suele decirse, el mundo es un pañuelo (y tú eres mi moquito preferido).

Bueno, qué os voy a explicar yo del panorama… Ahí estábamos nosotros, 33 personas en la Rambla del Raval (todos ebrios menos yo, adicta a la cocacola, lo cual fue un problema porque era la única persona sensata y coherente), 32 de las cuales perseguían a los vendedores de cerveza ambulantes.

Muy bohemio todo, ahí, de pie, a las cuatro de la mañana, bajo la luz de la luna (y más que nada, de las farolas), bajo el cielo estrellado (aunque no se veían las etrellas por la cantidad de contaminación lumínica), disfrutando de la conversación con un grupo animado (es decir, escuchando los berridos alcoholizados de un montón de borrachos) y variado (neo-hippies en su mayoría), platicando y decidiendo a dónde ir a mover el esqueleto (imponiendo dictatorialmente el Apolo, porque la mayoría se movía cual rebaño).

Después de tres o cuatro intentos de movilización (muy acertado el símil “rebaño”, porque teníamos un pastor que los guiaba y algunos perros que cuidaban que las ovejas no se fueran por el camino equivocado), conseguimos encaminarnos al Apolo.

Realmente no había estado allí nunca, pero me habían dicho que ponían lo que yo puedo considerar “buena” música.

Realmente éramos un grupo de lo más diverso, pero fue muy divertido. Nos habíamos juntado los amigos del mejor amigo de Grunttt (sus antiguos compañeros de estudios en Francia), con los amigos de un amigo suyo que venía de despedida de soltero (un grupo de ingleses muy divertido), y la delegación española de sus amigos (los que estaban en el raval). Todos ahí revueltos.

Los que venían de despedida querían irse al Bagdad al día siguiente xD En fin, qué personajes. Al final me consta que no fueron, pero les enseñamos dónde estaba el lugar, puesto que nos quedaba al lado del Apolo.

Como ya no me viene de una confesión más, voy a dejar constancia de que soy una tacaña. No me gusta pagar entradas de discotecas, así que lo que pasó el viernes fue algo totalmente extraordinario: pagué 12 euros por la entrada al Apolo, a sabiendas de que me quedaban 50 minutos de disfrute de esa inversión. Pero… ¡Qué a gusto los pagué!

Oía la música desde fuera, y se me movían los pies.

Ponen música electrónica, por lo menos los viernes noche, no sé qué ponen el resto de días, pero me encantó. Así que ya estoy enviando sms a todo el mundo diciendo que hay que volver allí.

Una vez conocí a un chico, que le gustaba el Apolo y el Otto. Por una de esas pensé que igual podría encontrármelo. Me hubiera gustado mucho. Es del Club, ya sabéis. Así que estoy pensando en plantificarme delante de la puerta de su casa que aun recuerdo dónde vive. Tengo que analizar seriamente esta posibilidad porque no sé cómo reaccionará ¬_¬’

El caso es que me encantó la discoteca *^-^*

Analicé la posibilidad de uno de los ingleses, pero bueno, como demostró el fin de semana, resultó bastante infructuosa (una despedida de solteros masculina no es el mejor momento para entrarle a nadie, a pesar de lo que podamos llegar a pensar las mujeres de las despedidas de soltero… Lo explicaré más tarde en un post, porque se merece su post propio).

Después de 50 minutos de baile, acabamos desayunando en un bar de Ronda San Pedro. Intentar sentar a 16 personas es un poco difícil, más en esos sitios tan pequeños, pero al final superamos el reto.

Todo el camino hasta allí estuvo amenizado por un simpático español bastante ebrio que lanzó unos cuantos improperios por la calle y nos iluminó en el bar con sus disertaciones etílicas. Un show, pero muy simpático el hombre. Tengo que decir que todo el mundo estaba alegre, y nadie estaba en “agressive mode on”.

Este rato me dio tiempo de analizar al inglesito en cuestión. Un poco más bajito que yo, de complexión robusta, muy simpático, con una profesión no-friki (no informático, telecos o similar), lo cual hizo que aun estuviera más emocionada manteniendo la charla con él, bastante majete el hombre, sí señor.

Dado que el idioma de oficial en nuestra Babilonia particular, era el inglés, pude entenderme bien, pero no deja de resultar frustrante cuando una palabra que querrías decir en concreto no te sale en el momento preciso. Me da mucha rabia y me pone de mal humor.

A las siete de la mañana nos marchamos del lugar, yo me dirigí a mi casa y ellos a Cataluña a coger los coches para ir a Campins. Quedamos que nos veríamos en la barbacoa de la noche.

Aprendí muy pronto que al hombre se le conquista por donde todas sabemos, y por el estómago. Así que me pasé un rato de la tarde haciendo unas fantásticas empanadas caseras de jamón y queso, estilo “Quiche”, que tuvieron mucho éxito.

El plan inicial era que quedáramos en Barcelona y subía con ellos a Campins a la vuelta, plan que resultó fracasar porque al final no vinieron. Como dice Grunttt: “no hay plan que sobreviva al contacto con el enemigo”.

En esas me entró la duda de si ir o no, porque era un trecho en tren, y no quería molestar. A veces tengo ataques de pesimismo, y de todas las posibilidades escojo la peor. Eso, mezclado con la certeza de que soy el ombligo del multiverso, me induce a pensar que no vinieron a Barcelona por culpa de mi persona, para no tener que llevarme (lo cual, analizado fríamente, puede no ser tan cierto), y porque no querían invitarme.

Al final, tras una hora de viaje en tren y cargando 1’200 kg de empanada, llegué a Sant Celoni donde me pasaron a recoger.

Bueno, puestos a reconocer cosas, añadiré que si fui a la barbacoa fue también porque tenía el maquiavélico plan de conseguir el mail de cierto inglés. Ya se sabe “nunca mandes a un hombre a hacer el trabajo de una mujer” y “si quieres algo bien hecho, hazlo tú mism@”. No me pasé tanto rato en la cocina para que no degustara mis delicias jamón-y-queseras.

Lo que aconteció aquí, lo explicaré con más detalle en el post de “Lo que siempre quisiste saber sobre las despedidas de solterO y nunca te atreviste a preguntar”. La cosa es que estuvo muy divertida la barbacoa.

Y oye, tengo hambre, y esto está saliendo muy largo.

Que posteo esto y me voy a comer xD

Nos vemos en el próximo cat-pítulo, en el mismo cat-nal, a la misma cat-hora.

Y en el próximo capítulo: Ysondra se va a la Fórmula 1.

Terapia de Shock

¡Bueno días!

Ha sido uno de esos fines de semana estupendísticos, para el recuerdo. Como últimamente están pasando muchas cosas que me apetece explicar, me he comprado una libreta para llevar en el bolso e ir anotando las ideas que me pasan por la cabeza. Eso sí: formato listado incoherente, que si alguien la coge no entiende lo que quiero decir ni para atrás, pero bueno, la cosa es que yo me entiendo (afortunadamente, aunque no siempre).

Para los sibaritas de la escritura y aquellas personas que quieran tener un bonito detalle con alguien que le gusta escribir, y que anda buscando una libreta original y especial para ello, le recomendaría que visitara esta web:

http://www.paperblanks.com/

Yo adquirí mi libreta cerca de casa, en una papelería que encontré cerca del mercado de Hostafrancs (último rincón del multiverso en el que esperarías encontrar algo de calidad). Se llama Papelería “La campana”, en la calle Áliga, 33. Muy chulo el sitio. En la esquina tienen una tienda de regalos muy original también.

Ahora mismo estoy escribiendo en esta libreta: http://www.paperblanks.com/images/4971.jpg Me encanta, en serio, me recuerda no sé porqué a las “Mil y una noches”. Y me he encargado esta: http://www.paperblanks.com/images/3967.jpg y después esta: http://www.paperblanks.com/images/3975.jpg ¡Son gatos y son azules! No me podía resistir ^^

Bueno, como nadie me va a regalar un laptop ligero (¿Por qué no, verdad?), me iré con mi libreta a cuestas escribiendo mis ideas paranoides.

**** Inciso

Me acabo de enterar que me voy a pasar la semana sola en las oficinas en Madrid porque mi jefe tiene que quedarse en Barcelona :_/ Voy a aburrirme como una ostra ¬_¬’ A la tarde preguntaré si me puedo ir a Barcelona yo también (me han confirmado que el jueves trabajo en Barcelona, bien, bien, WoW, WoW, mud, mud).


**** Vuelta al Blog

El sábado de mañana estuve de terapia de shock por mi barrio. Lamentablemente, tengo que compartir territorio con mi ex, que vive a tres calles de mi casa.

Mira que me pareció bonito, apropiado y romántico vivir tan cerquita de su casa… No es que me arrepienta ahora, porque el barrio está muy bien comunicado y provisto de tiendas… Pero me mata la idea de pasarme los próximos “n” años de mi vida cuando n ≥ 5, paseando por esas calles (a ver, realmente, el aspecto decisivo fue el precio del alquiler, vamos).

Es asqueroso, en serio…

Aunque no quieras, empiezas a pensar: en esa tiendita de ahí compramos helados; en ese supermercados La Sirena compramos salmón congelado; en ese lineal del Caprabo cogimos la primera botella de cocacola que bebimos viendo la primera película en su casa; y un sin fin de memeces del estilo.

A ver, que yo reconozco que son memeces… Pero no por ello puedo dejar de pensarlo, y me afecta menos. Y cuando paso delante de la tienda de vestidos de novia... Ya no te cuento.

Animalito de mí, que me había montado la película, y me veía ya enfundada en uno de esos.

Desgraciadamente, para ir a mi trabajo cuando esté en Barcelona, tendré que coger una línea de bus que recorre todo Creu Roberta y Calle de Sants, y al final me apeo en la puerta misma de las oficinas… Lo cual no me deja mucho margen de tonterías (es eso o la línea de metro, seis paradas, y una pateada de 7 minutos hasta la puerta del edificio), si quiero aprovechar y hacer la marmota el máximo posible por las mañanas.

Por otro lado, fui a informarme a la academia de baile que tengo “cerca de casa” (entendiendo por esto unos diez minutos desde el portal), porque decididamente, me voy a apuntar en septiembre.

Y para ir hasta allí tengo que pasar también por delante de su casa ¬_¬’

En un principio, lo que hacía era: iba por mi acera (que es la misma que la suya) hasta llegar a la boca del metro de Hostafrancs, entonces me cruzaba a la acera contraria (que no me trae tantos recuerdos, ya ves tú qué tontería), y una vez dejado atrás el Pans, me volvía a cambiar de acera, y seguía caminando. Bueno, esto, es que ni Jack Nicholson en Mejor Imposible.

Pero este sábado pensé que no me puedo pasar el resto de mi vida haciendo estas tonterías. Así que anduve por mi acera todo el camino.

Siempre se dice que lo mejor para perder un miedo es enfrentarse a él (motivo por el cual me voy a tirar en paracaídas con Grunttt para vencer el vértigo), por ello intento pasear por carretera de Sants siempre que puedo. Supongo que, como todo, se te hace más difícil las primeras veces, y después empieza a ser todo más natural.

Creo que lo que me da más miedo es cruzarme con él por la calle. Encontrármelo, en definitiva. Y si va sólo, aun… Pero como me lo encuentre con alguien… De hecho hoy he tenido pesadillas al respecto. He dormido fatal, hay que fastidiarse… Entre eso y mi principio de anginas.

Porque una cosa es que te lo cruces estando tú acompañada, y otra estando acompañado él.

Hay veces que me siento muy estúpida (lo sé, lo sé, es una blasfemia, un sentimiento herético), porque para el caso –y analizando fríamente la situación-, los últimos meses estuve con esa sensación de “en cualquier momento se acaba" en la cabeza, y tampoco es plan de vivir así.

Fíjate que es fácil dar consejos y difícil hacer las cosas. Siempre he pensado que vivir en pareja es para estar mejor que estando sólo.

Si ahora hiciera un balance de la situación, no estoy muy segura de que obtuviera un saldo positivo.

Esto me recuerda que en selectividad mi examen de filosofía fue sobre un texto de Nietzsche. No recuerdo exactamente la historia, pero la esencia era algo tal que así: se le aparece el Diablo una noche a un moribundo, y le pregunta al final si volvería a vivir su vida, sólo por esos momentos escasos de felicidad que ha tenido en una vida de desgracias, y el moribundo dice que sí.

Realmente no tiene mucha lógica.

Pero aun así, imagino que cuando piensas con el corazón y no con la cabeza, las cosas se salen de madre. Una parte de mí piensa que querría volver con él, pero la otra dice que para qué, que debería ser capaz de encontrar algo mejor en esta vida. Bueno, no pienso disertar mucho más al respecto hoy. Creo que es un proceso paulatino que me llevará un tiempo asimilar.

De momento, estoy contenta con mi pisito, intentando pasear por mi barrio y aceptando la posibilidad de que me lo puedo encontrar de bruces.

Al respecto no tengo muchas soluciones posibles: volver con él, conseguir que se mude, matarlo (esta me encanta, es mi favorita después de la primera opción, aunque se disputa la primera plaza muchos días), o aceptar la situación. Siendo racional, la mejor solución es la última, porque en el momento que supere esto, la próxima vez que me pase algo similar, tendré una experiencia previa, sabré que se sobrevive, y me costará menos superarlo.

Pero bueno, esto es planteando la hipótesis desde el punto de vista racional, como ya he dicho, y creo que ahora mismo soy cualquier cosa menos una mente analítica y sin atisbos viscerales.

De momento, voy haciendo mi camino de tortuga (pasitos de bebé). Ayer me empadroné, y mi casa es ya oficialmente mi casa Ahora consta en el registro que vivo allí. Poco a poco voy aceptando la situación.

A decir verdad, cuando me dieron las llaves de mi piso, tardé una semana en ponerlas en el llavero. Entonces no llevaba un llavero, no, llevaba un arma arrojadiza: las llaves de casa de mis padres, de casa de mi ex y las mías.

Tardé tres semanas más en cruzar el umbral de mi piso. A veces paseaba por allí, pero no llegaba a entrar en el edificio. Después me vino un momento de lucidez, y me armé de valor y me fui a pintar, arreglar las grietas, y poner el parqué.

Un par de semanas más tarde me mudé, tras una bronca con mi padre. Al final son cosas como estas las que te dan el último empujón. Qué curioso que a veces no actúas ante los hechos, si no que reaccionas. Yo ese día, reaccioné. Y sin remilgo alguno, pasé la primera noche durmiendo en un colchón en el suelo de mi casa porque no había montado ni los muebles. Pero prefería eso a aguantar según qué.

Me doy cuenta que el problema no era la casa, en sí, si no yo misma. Porque al aceptar que iba a vivir allí, estaba aceptando que me independizaba del todo, no sólo pasaba a ser una adulta (?), si no que aceptaba que "lo nuestro" se había acabado.

Alguna fuerza maligna, enviada desde el lado oscuro, me indujo a pensar que quizás existía la remotísima posibilidad (aunque minúscula, casi microscópica), de que recibiera una llamada diciendo: "perdona, lo siento mucho, estaba equivocado, quiero que las cosas vuelvan a ser como antes, vuelve a casa conmigo, estoy muy arrepentido".

Amén del teléfono móvil que te permite salir de casa y recibir llamadas, porque si no, habría muerto de inanición durante el proceso de espera.

Por otro lado, el teléfono movil tiene su "intríngulis". Es como la primera vez que coges un avion, y te das cuenta de que no existen castillos en las nubes.

Pues el móvil, más de lo mismo.

Ahora cuando sales de casa, ya no cabe la posibilidad (la esperanza es lo último que se pierde) de contentarte y consolarte pensando que hayan llamado cuando tú no estabas, no haya saltado el contestador porque lo has dejado apagado y no te han vuelto a llamar por vete tú a saber qué motivo... No, ya no vale esa excusa. Lo sé, lo sé, una putada.

Ahora tienes que afrontar la realidad... O pensar que no te han llamado al móvil porque se le ha olvidado -o mejor aun, se le borró de la agenda(no es que lo haya borrado él, no: se le borró, como los supensos del colegio: "el profe me suspendió, no yo")-. Y claro, en esa línea podemos pensar que el pobrecito, no estaba al corriente de que tenías fijo en casa y podía llamarte allí y no al móvil, y aun así, de haber sabido que tenías fijo en casa, cómo sabe que eres una paranóica y no quieres que te encuentre ningún ex madrileño, intuyó que tu teléfono no iba a estar en las páginas blancas. Pero él, tu ex, comprometido y esforzado en seguir siendo tu amigo, y preocupado por tí, lo intentó (qué gran persona, qué gran amigo) y claro, evidentemente no pudo encontrarlo en la web, por más que intentó desesperadamente introducir tu apellido, con lo que finalmente no pudo contactar contigo en el móvil ni en el fijo.

En fin... Creo que mejor empezar a analizar las cosas de un modo más realista. O eso o mandar un mail a Maitena o Tarantino y proponerles una sociedad (lo cual sería una bajeza por mi parte, teniendo en cuenta que no me gustan las películas de Tarantino, pero tal y como me van las cosas, creo que debería volver a verlas, porque mi vida parece uno de sus films).

Después, tardé dos meses más en quitar las llaves de casa de mi ex del llavero (ahora es un poco más ligero), y hace tres semanas guardé su foto en un rincón del billetero donde no la viera. No me he atrevido a quitarla. Me da pena verle ni que sea en foto.

¡Qué fuerte! Tan dura para unas cosas, y tan endeble para otras. Para pegarme de ostias.

Pero aun así, creo que voy por el buen camino.

Hay veces que vivo momentos de “I am the queen of the world” y me como el mundo, en serio. Estos momentos coinciden con las mañanas, y con la tranquilidad e estar en mi casa (mi refugio). De hecho, me pasé todo el fin de semana así…

Y después tengo momentos de “fucking world”, por lo general las noches y fines de semana.

Ayer me volvió a acusar esa necesidad de llamar, pero una vez más pensé: ¿Y para qué? Grunttt me dijo una vez: “Ante la duda, no hagas nada”, creo que ya lo he comentado alguna vez. Me pareció la solución más sabia. No hacer nada. Había escrito un sms del estilo: “si pones mis cosas en cajas, el fin de semana me las llevo”. Pero no lo envié, no tuve narices. No sé qué hacer cuando le vea... Y, total, puedo vivir sin esas cosas hasta que me mude a Barcelona definitivamente. Entonces habrá pasado más tiempo y estaré (espero) más fuerte.

¡Cómo me fastidia sentirme tan veleta! ¡Soy lo peor! ¡Lo más peor!

Ayer casi me pongo a llorar con la canción nueva de La oreja de Van Gogh. En fin… Pero afortunadamente, me salvó una canción cutrísima (tanto que no recuerdo ni el nombre) que sonó en los 40 Principales, sobre una tía que decía que se iba porque el otro no la supo cuidar. Una melodía nefasta, en serio, pero la letra tenía mucho contenido. Bueno, no recuerdo la letra en sí tampoco, pero que vamos, cuando la escuché, pensé que "qué razón tiene la mujer esta".

Tengo que preguntarle seriamente a mi madre si realmente nací en noviembre, o me ha estado engañando todos estos años, porque casi parezco géminis más que escorpión.

De momento, seguiré con mis planes de apuntarme a mis clases de baile, y tengo que meditar por dónde empiezo, si hip-hop, latino u oriental. Y seguiré caminando por la calle, para acostumbrarme a ver las cosas con ojos nuevos, con mis ojos, y no los cuatro ojos de pareja.

5/12/2006

La vida de una chica Barçalles

La primera vez que pisé una discoteca, tenía 13 años, y fue Estudio 54. Un antro de perversión localizado al principio de Avenida paralelo, cerca del Apolo, el Arnau y el Bagdad. No tengo ni idea de cómo conseguimos pasar. Creo que fue porque mis amigas tenían ya los 14 y cuando me pidieron el carné a mí, coló que los tenía aunque dije que no llevaba el DNI encima. En aquellos tiempos parecía un poco más mayor de lo que era.

Bailábamos canciones como aquellas superviejas de OBK, Haddaway y otras cosas por el estilo.

Estudio estaba dividida si no recuerdo mal en planta baja más dos, y en la planta de arriba del todo estaban los “reservados” que en aquellos tiempos no teníamos ni idea de qué eran, pero que nos lo pudimos suponer cuando nos echaron de allí por cotillas.

De Estudio, mis mejores recuerdos fueron las tardes de bailoteo, el hecho de que fuera mi primera discoteca, y el orgullo de haber ganado un concurso de disfraces con Montse, cuando nos disfrazamos de brujas, ella de bruja-bruja y yo de bruja-sexy. Nos llevamos una Megadrive de regalo, con el Alex Kid in Wonderland incorporado.

Como a ella no le gustaban las consolas, me cedió el honor.

Qué tiempos aquellos, cuando pensábamos que jamás habría un juego con mejores gráficos que el Alex Kid.

Después evolucionamos un poco. Dejamos EGB y empezamos el instituto.

Empezamos a ir a fiestas en discotecas que alquilaban a tal fin. Mira que es dura y cruel la vida en bachillerato cuando no eres popular y te crees lo que te dicen los demás, dejándote infravalorar y pisotear. Cuando la persona que te gusta no baila contigo o lo hace por pena o porque tus amigos le han obligado (prácticamente a ello), y lo que más deseas es encajar y te das cuenta que ni en pintura.

Me planteaba muchas veces porqué ellos sí encajaban y yo no.

Anyway, en el bachillerato me quedó claro que salvando Montse, con el resto de las chicas mejor ni intentar llevarme bien (y aun así tuvimos nuestras broncas). Lo mejor era intentar “llevarse” y ya está. Descubrí que hacía mejores migas con los chicos que con las chicas, porque las chicas hablaban de estupideces, y con los chicos podía hablar de cómics, libros, D&D, juegos y otras bicherías.

En ese momento creo que empecé a ser “un chico más”.

Fue duro, porque mis amigas me dejaron de hablar porque yo tenía trato con los chicos que a ellas les gustaban. Una mañana me arrinconaron las siete en una esquina a la entrada del patio, diciéndome todo tipo de lindezas. En esas que un amigo, Ricky, salió en mi defensa (no sé si eso sirvió de gran ayuda xD).

Recuerdo que me sentí muy triste e incomprendida. Ellas no se daban cuenta que aun hablando con los chicos, nunca me atreví a hablar con el que me gustaba a mí por miedo al rechazo. Era la única persona del mundo con la que quería hablar desesperadamente y nunca pude conseguirlo. Me tenía que contentar con hacerme amiga de sus amigos, y saber a través suyo de él.

Así de paradójica es la vida.

Fueron pasando los años (si lees esto, Oscar Viscarri, que sepas que te sigo detestando, bicho de mal agüero, tú y tu Lori que aun me acuerdo del nombre de la tipa esa… a ver si alguien en serio se cree que una tía perdona y olvida… angelitos), te adaptas (no, más bien: te acostumbras) a todo. Comprendes que tu lugar en el mundo es ser “ésa de ahí” y que tus amigas van a fiestas de las que tú no sabes nada hasta que ya han pasado o no sabes nada y se acabó.

A más extraña me sentía, mas me retraje. Tuve suerte, aun así, porque en mi clase había chicos que tampoco encajaban en ningún lado. Los “feos”, los “empollones”, los “raros”. Con ellos me sentía a gusto. Quisiera recordar el nombre del que me dejó La Espada Rota de Paul Anderson, pero no lo consigo. Y darle las gracias a Ernest por haberme regalado La Historia Interminable.

Grunttt me dijo una vez que el olfato es el único sentido cuyos estímulos llegan sin filtros al cerebro. Por eso, cuando notas un olor te vienen a la memoria imágenes y vivencias.

Cuando estaba empacando mis cosas en cajas para mudarme a mi Sancta Sanctorum, en una de ellas metí “mis tesoros”. Aun guardo la colonia que me regaló Oscar Millán en mi decimoquinto cumpleaños. Me quedo impresionada porque su nombre es de los pocos que recuerdo. Era Eighteen. Por mi propio pie yo me compré Paraíso y Don Algodón. Aun hoy las abro a veces y las huelo, y puedo ver cómo todos esos recuerdos me arrollan como una ola, con fuerza, y vienen todos desordenados a la vez.

Qué tiempos aquellos, cuando pensabas que Don Algodón era sinónimo de chica mayor.

Esas tres colonias me acompañaron en mis andadas por el mundo. En mis tardes de cacería por la discoteca y de risas con Montse.

¿Por qué tenemos tod@s a veces tantas prisas por crecer, que olvidamos disfrutar del momento? Si cuando te haces adulto lo único que tienes son complicaciones, obligaciones y deudas. Cuando era pequeña e iba al colegio y al instituto, mi madre me compraba jerseys a veces con osos y dibujos y similares. Y algunos me los ponía y otros no. Por vergüenza, por miedo al qué dirán. Porque tenía que aparentar que era mayor.

Curiosamente, nunca he vestido más seria y “adulta” que a los catorce y quince años. Y fíjate ahora, que voy con bolsos de Pucca y otros bichos por la calle, que me pongo colores chillones, que tengo peluches en mi casa, y puedo ir tranquilamente con una sudadera se Shin Chan por la calle… Y a quien no le guste, que no me mire.

En fin… Ya me fui por otros derroteros de nuevo.

Cuando teníamos quince o dieciséis años, nos mudamos a Barçalles y Fibraóptica (de la misma cadena de la Atlántida). Para aquel entonces, Estudio o había cerrado o estaba al punto ya. Algunas veces fuimos a un antro llamado Costa Breve que ahora creo que es La Tierra, cerca de Luz de gas.

Empezamos yendo a Barçalles por las tardes, porque no teníamos edad para salir de noche. Había dejado de ser pareja con Montse, para ser trío con Montse y Kary. Empezamos a beber alguna vez, pero nunca llegué a encontrarle el quid al asunto. Y para colmo me sentaba mal el alcohol.

Nunca se me dio por fumar. Lo probé también, una vez. Pero fue asqueroso y casi me ahogo ahí mismo. Pensé que ¿para qué narices tenía que esforzarme en hacerme adicta a algo que no me gusta? Así que por ese motivo tampoco me aficioné al tabaco, además, qué mal huele y qué mal aliento deja.

Hasta que cumplí los dieciséis, entrar en la discoteca fue toda una odisea. Había días que tenía más suerte, había otros que no, pero recuerdo un viernes en especial, que había quedado con un chico, y no podía entrar porque no me dejaba pasar Rafa (el portero).

Conste que lo intenté seis veces:

  • Intentando entrar por la puerta tal cual
  • Intentando entrar por la otra cola tal cual
  • Intentando entrar cogida del brazo de un tío que no conocía de nada al que le dije: “tú disimula y haz ver que somos pareja”
  • Intentando colarme por un punto muerto de la visión de Rafa, camuflada en medio de la marabunta. Hubiera funcionado, de no ser porque saqué la cabeza para ver cuánto me quedaba para pagar la entrada y si Rafa estaba despistado. Rafa NO estaba despistado, me vio, me señaló con el dedo y me indicó gestualmente que dejara la cola.
  • Intentando darle pena a Rafa y explicándole mi vida (cosa que se me da muy bien)
  • Memorizando el carné de la desconocida más parecida a mi del grupo de amigas de mi amiga, recitándoselo de memoria a Rafa, mientras él me miraba con cara de “no te lo crees ni tú”, “qué voy a hacer contigo” y me preguntaba “¿de verdad es éste tu carné?” a lo que yo asentía vigorosamente con la cabeza. Entonces me volvió a mirar algo del estilo “me vas a dar la brasa hasta que te deje entrar…” Y conseguí acceder


Ya ves para qué, porque encontré a Javi que lo había dejado su novia, estaba bastante más que medio borracho, porque se había enterado que su novia –con la que había estado saliendo un año- había estado 6 de esos doce meses tirándose a su primo, y tres de esos seis y doce, con él y con su hermano. Un festival. Y yo, que no sabía siquiera que Javi tenía novia…

No tengo derecho a quejarme de mis penas…

Después de eso decidí que no volvía a pasar por el cachondeo del acceso, e hice lo único que se puede hacer en esos momentos: falsificar mi carné. Como tenía un carné especial, de cartulina casi, dejándome un pastón en aquellos tiempos, hice tres fotocopias a color del interior, y unas en blanco y negro de la cara de fuera.

Me especialicé en falsificar “sietes” de máquina de escribir eléctrica. Y después de pegar a un lado de una cartulina la fotocopia color, al otro la blanco y negro, y recortar una fotocopia de la foto sellada y pegarla, tenía ya pase para entrar en las discotecas.

Ese ritual lo hice dos años hasta que cumplí la mayoría de edad. Momento en el cual acceder a las discotecas perdió todo su aliciente y emoción.

La primera vez que salí de noche, fue un fin de año, con dieciséis o diecisiete años, no lo recuerdo. Iba con Montse. Llegamos a las doce a la puerta, y a las tres nos fuimos para casa. Parecía que habíamos estado fuera toda la vida, y nos sentíamos aquello un par de personas adultas y responsables.

Bueno, pues llegué a casa y cuando me metí en la cama… Dios estaba tan cansada… Me desperté un momento, miré a la calle, era aun de noche. Miré el despertador. Eran las siete apenas. Y me volví a dormir porque había descansado sólo 3 horas y media.

Para cuando volví a despertarme, seguía siendo de noche, miré el reloj. Eran las siete y media y todo seguía en silencio. Y pensé que bueno, como no me podía dormir más, me iba a desayunar. Sin hacer ruido para no despertar a nadie llegué a la cocina, encendí la luz y vi una nota en la mesa: “Nena, son las cinco, nos hemos ido a dar una vuelta y no te quisimos despertar. Volvemos luego. Papá y mamá”.

Eran las siete y media, sí… Pero de la tarde… Había dormido 16 horas del tirón.

Siempre dicen que la primera vez que consigues una cosa es la más difícil. Una vez conseguí salir de noche, ya me dejaron irme más veces. Volviendo a casa a las tres, a las cuatro, saliendo una noche cada dos semanas, una noche cada semana, y ya, cuando me daba la gana.

Me tuve que acostumbrar a salir sola porque Montse no podía salir tanto como yo. Sus padres ponían la excusa de las notas. Vaya tontería. Pero como ya tenía buena relación con Rafa y conocía a gente de tanto ir, cuando quería bailar siempre había algún conocido para hablar.

Hice buenos amigos, conocí a un francés muy simpático, Freddie. Perdimos el contacto con los años, no sé qué será de él.

Durante tres o cuatro años, se mezclan los recuerdos de verano entre Barçalles, la playa, Fibra Óptica y la pista de hielo del Barça.

Patinando conocí a la primera tía que odié a muerte, porque la vi liarse delante mío con mi –lo que pensábamos era mi- novio (ya ves tú, con quince años, lo que puede tener ese calificativo de importante). Me repateó lo indecible. Me cogí un mosqueo tal que me puse a gritarle por toda la pista del Skating.

Lo recuerdo como si fuera ayer… Fíjate que simpleza la de los hombres. Le dice la chica a Marc: “¿Hacemos una mariscada? Yo pongo la almeja y tu la cigala”. Con quince años… Pero como se puede ser tan… En fin. Yo pensé que se quedaba ahí la cosa, hasta que bajé a por mis cosas para irme de la pista… Y me los veo ahí cual caracoles soltando baba.

Tardé tres años en humillarla y vengarme de ella. La venganza es un plato que se sirve frío. Soy muy rencorosa y nunca olvido. Puedo “hacer ver que”, pero en el fondo no perdono.

Después de verla humillada, por todos, además, me entró un sentimiento de pena por ella.

Era la típica chica rellenita que demostraba que era alguien en función de los chicos con los que se había liado.

Lo que me hizo abrir los ojos fue que los mismos chicos con los que se había liado, con los que estábamos tomando algo antes de entrara a bailar, se pusieron a meterse con ella, llamándola de todo a sus espaldas porque no estaba. Y cómo se reían… Y la llamaban vaca… Y una, que escucha a todo el mundo… Pues que me salió del alma llamarlos falsos de mierda. Sí, sí, mucha vaca, pero bien que al menos 4 de los presentes se la habían beneficiado.

Qué falsa que es la gente, en serio. Entonces aprendí algo más de los hombres (su lado oscuro), y también a vigilar, porque a saber qué dicen de ti cuando no estás.

Durante los años que nos duró la fiebre del sábado noche, nos íbamos Montse, Kary y yo a esos sitios, y también a Apokalipse y Gran Velvet. Ahora la primera ya no sé como se llama, y la segunda cerró hace tiempo.

En aquel momento estaban inaugurando la Vila Olímpica con todos sus bares musicales. Entonces nos mudamos a la zona del puerto y estábamos allí casi siempre.

Entre baile y baile fuimos madurando.

Yo entré en la universidad, Montse se fue a Estados Unidos y Kary se fue a vivir a Madrid.

Nos estabilizamos, y dejamos de bailar tanto. Hicimos nuevos amigos, cada una en su entorno.

Obviamente, un poquito nos distanciamos.

Entramos en la vida real, empezamos a trabajar, y cerraron Barçalles.

Abrieron más discotecas, claro, pero ya no era lo mismo porque no estaba la misma gente, y nosotras habíamos crecido.

Todas las cosas tienen su momento, y al final todas se vuelven recuerdos.